Cómo descubrir qué familia olfativa me gusta
Si alguna vez has dicho "no sé describir qué me gusta, pero sé cuándo un perfume me encanta", no eres el único. Muchas personas eligen sus fragancias por intuición sin saber que, con el tiempo, suelen repetir patrones muy parecidos.
Descubrir tu familia olfativa consiste en encontrar esos puntos en común. Una vez los conoces, resulta mucho más fácil elegir nuevos perfumes y reducir el riesgo de comprar una fragancia que no encaja contigo.
No necesitas aprender perfumería ni memorizar cientos de ingredientes. Basta con observar los perfumes que más has disfrutado.
1. Empieza por tus favoritos
Reúne entre tres y cinco perfumes que hayas utilizado mucho o que recuerdes con especial cariño.
No importa si ya no los tienes.
Lo importante es que sean fragancias que realmente hayas disfrutado durante semanas o meses, no perfumes que simplemente te parecieron agradables en una tienda.
Si todos son diferentes, también es información útil.
2. Busca qué tienen en común
Ahora intenta averiguar qué comparten.
Puedes fijarte en:
- La familia olfativa.
- Las notas principales.
- La sensación que transmiten.
- La intensidad.
- El momento en que más te gusta llevarlos.
Muchas veces descubrirás que existe un patrón.
Por ejemplo, quizá casi todos contienen vainilla, predominan las notas amaderadas o tienen un carácter limpio y fresco.
No busques las diferencias. Busca aquello que se repite.
3. Fíjate en las sensaciones, no solo en las notas
Dos perfumes pueden compartir bergamota y jazmín y, aun así, oler de forma completamente distinta.
Por eso también conviene pensar en cómo los describirías.
Pregúntate:
- ¿Me gustan los perfumes frescos?
- ¿Prefiero aromas cálidos?
- ¿Busco algo cremoso?
- ¿Disfruto más de perfumes limpios?
- ¿Me atraen las fragancias dulces?
Estas sensaciones suelen ayudarte más que una larga lista de ingredientes.
Las familias olfativas más habituales
Aunque existen muchas clasificaciones, la mayoría de perfumes pueden agruparse en grandes familias.
Cítrica
Perfumes luminosos, frescos y ligeros.
Suelen incorporar notas como bergamota, limón, mandarina o naranja.
Floral
El protagonismo recae en flores como jazmín, rosa, flor de azahar o ylang-ylang.
Pueden ser delicados, elegantes o más intensos según la composición.
Amaderada
Predominan notas como sándalo, cedro, vetiver o madera de cachemira.
Transmiten una sensación cálida y sofisticada.
Gourmand
Recuerdan a ingredientes dulces como vainilla, cacao, caramelo, avellana o pistacho.
No todos los gourmand huelen a postre, pero suelen ofrecer una sensación cremosa y envolvente.
Ambarada u oriental
Combinan resinas, especias, vainillas, bálsamos y maderas para crear perfumes con más profundidad.
Aromática
Es frecuente encontrar lavanda, romero, salvia o hierbas frescas.
Transmiten una sensación limpia y natural.
Observa cuáles utilizas más
Hay perfumes que nos gustan, pero apenas usamos.
Otros se convierten en los primeros que cogemos por la mañana.
La diferencia es importante.
Tu perfume favorito no siempre es el que más admiras, sino el que más utilizas.
Si una familia aparece una y otra vez en tu rutina, probablemente sea la que mejor encaja contigo.
También importa lo que no te gusta
Conocer tus preferencias también consiste en identificar aquello que no disfrutas.
Quizá descubras que los perfumes muy empolvados terminan cansándote.
O que las composiciones extremadamente dulces no encajan con tu estilo.
Saber qué evitar hace que las próximas búsquedas sean mucho más sencillas.
Tus gustos pueden cambiar
La familia olfativa que más te gusta hoy puede no ser la misma dentro de unos años.
El clima, las experiencias, la edad o simplemente la curiosidad hacen que muchas personas amplíen sus preferencias con el tiempo.
Eso no significa que hayas dejado de disfrutar tus perfumes habituales.
Simplemente, tu colección puede empezar a incorporar nuevos perfiles.
Utiliza tu familia olfativa como una guía
Descubrir tu familia favorita no significa que debas comprar únicamente perfumes de ese estilo.
Al contrario.
Sirve para entender desde qué punto partir cuando buscas una nueva fragancia.
Después podrás explorar familias cercanas o perfumes que mezclen varios estilos.
Por ejemplo, si disfrutas de los gourmand, quizá también te gusten algunos perfumes ambarados con vainilla. Si prefieres las fragancias cítricas, es posible que te interesen composiciones frescas con un fondo amaderado.
Las familias olfativas orientan, pero no ponen límites.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo saber cuál es mi familia olfativa?
Analiza los perfumes que más has utilizado y busca qué notas, sensaciones o familias se repiten entre ellos.
¿Un perfume pertenece a una sola familia?
No siempre. Muchas fragancias combinan varias familias, aunque normalmente una de ellas predomina.
¿Puedo cambiar de familia olfativa con el tiempo?
Sí. Los gustos evolucionan y es habitual disfrutar de aromas diferentes según la etapa de la vida o la época del año.
¿Las notas indican automáticamente la familia?
No. Ayudan a identificarla, pero lo importante es el conjunto de la composición.
¿Conocer mi familia olfativa garantiza que me guste un perfume?
No. Es una herramienta para reducir opciones y entender mejor tus preferencias, pero cada perfume tiene su propia personalidad.
Conocer tus gustos hace más fácil encontrar nuevos perfumes
Descubrir tu familia olfativa no consiste en poner una etiqueta a tu forma de oler, sino en entender qué características se repiten en las fragancias que realmente disfrutas.
Cuanto mejor conozcas tus preferencias, menos dependerás de las tendencias o de las recomendaciones de otras personas y más sencillo será encontrar perfumes que encajen contigo desde la primera prueba.