El inicio de todo
En 2024, Pablo Casas dejó España con la intención de crear su propia marca de perfumes en Suiza.
Suiza fue elegida por lo que exigía: un nuevo idioma, un entorno más exigente y la posibilidad real de crear y dar forma al proyecto con recursos propios.
Tras dos semanas en Ginebra sin encontrar empleo, el camino lo llevó a Crans-Montana, una estación de esquí de alta montaña donde comenzó una nueva etapa.
Crans-Montana: Un prestigio que inspira
Durante cinco meses trabajó como office en un restaurante de alta montaña, con jornadas largas y un alto ritmo.
Sin acceso regular a internet, muchas gestiones y decisiones relacionadas con la marca tenían que hacerse en la calle o de camino al trabajo, aprovechando momentos puntuales de conexión.
Fue en ese contexto donde Maisons 25, inspirado por el prestigio que le rodeaba, empezó a tomar forma, avanzando en paralelo al trabajo diario y a una rutina exigente en plena sesión de invierno.
El nacimiento de Maisons 25
El nombre Maisons 25, definido incluso antes del primer vuelo a Suiza, reúne dos referencias personales: Maisons, en alusión al apellido paterno, y 25, el día de nacimiento de su madre.
De ese mismo periodo nacieron simultáneamente las dos primeras fragancias de la casa: Magnus y Reine. Dos composiciones concebidas como polos complementarios.
Reine es una interpretación de la feminidad en su expresión más esencial. Magnus, una visión directa de la masculinidad.
Ambas marcaron el punto de partida y la dirección inicial de la marca.
Presente
Desde su lanzamiento oficial en 2025, Maisons 25 continúa desarrollándose como un proyecto activo entre España y Suiza.
Con el tiempo, la marca ha ido integrando de forma natural a quienes sirvieron de inspiración desde el primer momento para Pablo, construyendo hoy de este modo a Maisons 25 como una marca de carácter familiar, donde el trabajo se aborda de manera conjunta, con una visión muy ambiciosa a largo plazo.